Edición Especial No.2 - 2003
Salus cum propositum vitae


CONFERENCIA MAGISTRAL:
INVESTIGACION CUALITATIVA EN LAS CIENCIAS SOCIALES
(Conferencia magistral del VII Foro Delegacional de Investigación en Salud)

Jorge M. Rocha, Ph.D. Profesor Titular del Departamento de Ciencias Sociales de la UDEM. 

INTRODUCCION:

En muchas ocasiones, cuando se planea llevar a cabo una investigación en la que se incluye el comportamiento humano como una dimensión importante a contemplar, se piensa en términos de si la investigación ha de ser de tipo cualitativo o cuantitativo se piensa sobre las ventajas y desventajas de cada tipo de investigación pues en base al estudio en cuestión se evalúa las miasmas y se decide sobre como habrá de mejor abordarse el diseño metodológico para alcanzar los objetivos planteados. Sin embargo, resulta que en realidad existe mucha desinformación con respecto a esta tan común distinción: Investigación Cualitativa versus Investigación Cuantitativa. ¿Cuáles son los supuestos ontológicos en los que se fundamenta? ¿Qué hay de los supuestos epistemológicos? ¿Cuáles son las diferencias metodológicas y analíticas reales que la sustentan? Y en última instancia -i.e., en términos operativos- ¿Cuándo, para qué, y como se hace una investigación cualitativa en lugar de una cuantitativa?

Esta última pregunta es quizá la más importante por ser la más pragmática.

Después de todo, en lo que como investigadores estamos interesados es en mejor poder comprender y explicar un fenómeno específico, y para la gran mayoría de nosotros la manera en la que llegamos a este objetivo es sólo de interés secundario. Los métodos y técnicas de investigación son de importancia secundaria.

Esta última pregunta -de naturaleza práctica, "¿Cuando para qué, y como hacer una investigación cualitativa?"-puede responderse de varias formas, Intentaré hacerlo en este pequeño ensayo. La bibliografía que se incluye al final podrá servir como referencia para aquellos que deseen profundizar más en la materia.

OBJETIVOS DE INVESTIGACION Y LA DISTINCION ENTRE CUALITATIVO U CUANTITATIVO.

La manera más sencilla de responder a la cuestión arriba planteada es diciendo: se elige un diseño cualitativo cuando no se sabe nada, o casi nada, con respecto al fenómeno que se desea investigar. Cuando no se conocen de antemano las variables que puedan estar determinando el fenómeno de interés; es cuando no se sabe con claridad cual es el fenómeno de interés. Se elige cuando no se conoce bien el objeto de estudio, y la revisión bibliográfica no arrojó claridad a la delimitación conceptual del mismo. (Creswell, 2003) los métodos y técnicas cualitativas son predominantemente empleadas como estrategias de investigación exploratoria.

Puede pensarse, o sentirse, que el término "investigación exploratoria" es peyorativo. Que implica que no sabemos bien que es lo que estamos haciendo o que no conocemos suficientemente bien la naturaleza del fenómeno que nos interesa, y que por lo tanto preferimos "andar a tientas" sin llegar a ningún lado. Ante esto habría de preguntarnos: ¿Qué es investigación y para que se hace?

Tentativamente podemos responder que la investigación se hace principalmente para poder conocer la naturaleza causal de un fenómeno determinado. Así como sabiendo que causa un fenómeno podremos, si así lo deseamos, diseñar una intervención orientada a modificar el fenómeno mismo. Después de todo, la forma más eficiente para solucionar un problema es conocer sus causas (Bernard, 2000). Es decir, la investigación se hace principalmente con el objetivo de desarrollar modelos conceptuales (i.e. teorías) que nos ayuden a explicar por qué las cosas son como son.

Cuando ya tenemos una idea de porque las cosas que observamos en el mundo son determinada manera (i.e., tenemos una hipótesis), queremos además estar seguros de que nuestra idea es valida, que es cierta, y por lo tanto la evaluamos contrastándola contra lo que observamos. Cuando no tenemos ni la más remota idea con respecto a por que las cosas son como son, o las ideas que tenemos nos resultan lógicamente insatisfactorias, no nos queda otra opción más que investigar detalladamente el fenómeno que nos interesa para elaborar ideas más coherentes y aceptables, para después evaluarlas empíricamente.

Esta distinción entre inducción y deducción, entre exploración y corroboración, es la que más se aproxima -en términos epistemológicos -a la distinción entre investigación cualitativa y cuantitativa. Tradicionalmente las investigaciones orientadas a probar una hipótesis emplean técnicas más formales-más rigurosas-en las que la medición numérica de las variables es condición preliminar para la prueba estadística. En estas investigaciones el modelo teórico del cual se deriva la hipótesis ayuda a la identificación de las variables relevantes. El mismo modelo ayuda también a determinar la forma más apropiada de medir las variables (i.e., los niveles de medición a emplear).

En una investigación cualitativa, es decir, cuando no se posee un modelo conceptual a partir del cual podamos elaborar una hipótesis -mucho menos saber como operacionalizarla para recolectar datos y así medir lo que buscamos hacer inductivamente, a partir de observaciones detalladas y sistemáticas, construir un modelo conceptual.

HISTORIA BREVE DE LA ETNOGRAFIA

Los antropólogos son quienes tradicionalmente más han trabajado de manera cualitativa.1 Esto se debió a la naturaleza misma del objeto de estudio de los antropólogos. Tradicionalmente los antropólogos viajaban a lugares remotos para realizar descripciones de grupos humanos sobre los que sabía poco o nada. El objetivo central de dichas investigaciones era el lograr una descripción que lograra capturar el modo de vida de los nativos, visto éste desde su propio punto de vista y no el del investigador (Conklin 1988). Se buscaba que estas estancias prolongadas, en las que se daba una intensa participación del investigador con las personas a quienes estaba estudiando, y así se lograra ofrecer una idea de cómo funcionaban las sociedades de estas personas (Malinowski 1975).

Especial énfasis se hacía en poder comprender lo que se dio a llamar "la vida mental de los nativos" (Boas 1988; Malinowski 1982). Es decir, las formas en las que las personas de estos grupos conceptualizaban el mundo que les rodeaba (tanto el natural como el social).

Las ideas y creencias que tenían con respecto a un sin fin de cuestiones-entre ellas las relacionadas a cuestiones de salud y medicina. En suma, el objetivo de la investigación era proporcionar un esquema de cómo es que la Cultura de diversos pueblos estaba configurada como una totalidad integrada. Esta estrategia de investigación naturalista, modelada a partir de la manera en que los biólogos y geógrafos de la época realizaban sus investigaciones, se llamó Etnografía.

Al paso de los años, y conforme se acumularon de4scripciones etnográficos de diversos pueblos, resultó evidente que los patrones de conducta de las personas de diversas regiones estaban fuertemente influenciados por la ideas y creencias que estos poseían (i.e. por su Cultura). Que emplean estas ideas como una suerte de esquema o mapa cognitivo que no sólo daba significado a las conductas de otras personas y al entorno mismo en el que éstas se llevaban a cabo, sino que también eran empleados como una suerte de guías para sus propias conductas (Geertz 1973).

Los esfuerzos teóricos y metodológicos de los antropólogos han estado desde entonces orientados a, por un lado, investigar cómo es que la Cultura de un grupo de personas determina sus patrones de conducta (D’ Andrade 1995) y por otro lado, elucidar los mecanismos a través de los cuales surgen y cambian las Culturas (Harris 1982). Es decir, el objetivo de la antropología es dar cuenta del origen y diversidad de las Culturas, y de la forma en las que estas influyen en la conducta de sus miembros.

En los esfuerzos por comprender cómo están configurados los patrones de pensamiento colectivo y como éstos influyen en la determinación de los comportamientos de los individuos se han realizado importantes avances metodológicos en los últimos diez años. Gracias al desarrollo de computadoras el estudio de estos procesos sociales se ha facilitado considerablemente a la vez que se han sistematizado y formalizado las técnicas metodológicas para llevar a cabo estas tareas. Tradicionalmente estos ejercicios analíticos se hacían de manera menos sistemática, casi intuitivamente. El investigador observaba procesos de interacción social y procedía a preguntar a los actores del mismo sobre el significado de sus conductas intentando construir un esquema interpretativo que diera cuenta de lo observado (Spradley 1979). Es decir, a través de detalladas entrevistas en las que se preguntaba a informantes claves sobre el significado o razón de cierto evento, lugar, u objeto, el investigador intentaba integrar estas "explicaciones" en un modelo conceptual. Buenos ejemplos clásicos de esto son las descripciones etnográficas de Evans_Pritchard (1940) sobre los Nuer de África y su vida nómada-pastoral, de Margaret Mead (1928) sobre el desarrollo psicológico y sexual jóvenes en Nueva Guinea de Ruth Benedict (1984) y sus estudios sobre la integración de las culturas de los diversos grupos indígenas de Arizona y Nuevo México, o la excelente descripción de la vida de una comunidad de negros en la ciudad de Washington de Liebow (1967).

1 En la actualidad la gran mayoría de las disciplinas de las ciencias sociales tienen importantes tradiciones de investigación cualitativa (Ver Heritage 1987; Schwartz 1979)

Esta tradición de la etnografía "clásica" continua en la actualidad, tanto en la antropología como en la sociología.. Es la que comúnmente se tiene en mente cuando se habla de investigación cualitativa, misma que debería más correctamente ser llamada "interpretativa". Es realizada para investigar todos los ámbitos de vida social, pero especialmente importante en años recientes en estudios relacionados con la salud y la forma en la que los estilos de vida influyen en el deterioro o mejoramiento de ésta (Einsenberg & Kleinman 1980; Kleinman 1988).

Como ejemplo importante se puede mencionar el estudio de Brown y Harris (1978) en el que entrevistando a profundidad a un grupo de personas sobre cuestiones relacionadas a situaciones estresantes de su vida y el significado que estas situaciones tiene para ellos, lograron determinar como éstas situaciones influían en los episodios de depresión severa de los mismos. Igualmente el estudio de Linda Garro (1988) sobre las concepciones que los Ojibwa (grupo indígena de Norte de América) tiene como respecto la hipertensión arterial, y como esto influye en sus ideas respecto a la salud y la enfermedad. Por último se puede mencionar también el estudio de Good y Good (1980) en el que concluyen que debido a la importancia que las ideas que los pacientes tienen con respecto a los síntomas de diversas enfermedades y sus significados, los investigadores y profesionistas de la salud deberían hacer un mayor esfuerzo por comprender y entender el puntos de vista de los mismos para así poder ofrecerles un mejor servicio médico:

Nuevos Desarrollos Metodológicos

Como antes mencioné, en años recientes -en buena medida debido al desarrollo de las computadoras -se han dado pasos importantes en la sistematización y formalización de las técnicas tradicionales del análisis interpretativo característico de la investigación cualitativa. (v. Bernard & Ryan 1988; D’ Andrade 1981; 1995; 1987; Romney, Weller, y Batchelder 1986; Weller 1987; 1988). El objetivo sigue siendo básicamente el mismo, la elaboración de esquemas conceptuales que nos ayuden a entender por qué las conductas de los individuos son como son: El trastorno teórico, aún que cambiando con rapidez en algunos detalles, sigue también siendo básicamente el mismo: debido a que para los humanos sus conductas y el mundo que les rodea esta cargado de significados que ellos mismos le han dado, saber cuales son los significados que les atribuyen a las cosas un requisito importante para la explicación causal de sus conductas.

La gran mayoría de estos desarrollos se han dado, dentro de la antropología en lo que se conoce como Antropología Cognitiva, (D’ Andrade de 1995) cuyo objetivo es comprender como los humanos conceptualizan el mundo que les rodea. En la sociología estos se han dado dentro de lo que se conoce como "Redes Sociales" (Social Networks), (Scott 1991) que tiene como objetivo comprender la manera en la que las interacciones sociales de los individuos se estructuran para construir complejas redes de interacción.

Debido al alto grado de formalización matemática de algunas de estas herramientas metodológicas la tradicional distinción entre cualitativo versus cuantitativo pierde su significado popular como investigación en la que se usan números para las mediciones e investigaciones en las que se emplean palabras para ello. En realidad la distinción siempre ha tenido la intención de ser entre investigaciones en las que el significado asignado a las variables se hace antes de la recolección de datos en base algún modelo teórico (investigación cuantitativa), e investigaciones en las que el significado asignado a las variables se hace a partir de las observaciones empíricas mismas, es decir durante la recolección de los datos (investigación cualitativa).

Los niveles de medición "nominal" y "ordinal" son los niveles en los que la gran mayoría de las variables referentes a procesos sociales tradicionalmente se miden en ciencias sociales. Estos dos niveles son fundamentalmente tipologías en las que se agrupan tipos de fenómenos, ya sean cosas, procesos, o personas. El agrupamiento de estos generalmente se hace en base a las similitudes que los mismos tienen entre sí. Uno de los supuestos básicos de dicho ejercicio analítico es que las similitudes consideradas en realidad son similares. Considérese el tradicional cuestionario en el que se pregunta a un número de personas la frecuencia con la que realizan una actividad-asistir al médico por ejemplo. Se les pregunta si lo hacen "frecuentemente" "rara vez", "nunca", o alguna variación de lo anterior. El problema es que no sabemos que significan estos términos para las personas que responden y mucho peor, que quizá para algunos "rara vez" es lo que para otros es "frecuentemente": Las concesiones que las personas tienen sobre el tiempo es algo sobre lo que hay variabilidad, misma que esta determinada por una serie de factores, entre los que podemos suponer esta el estatuas social. Saber que significan estos "indicadores de frecuencia" para los individuos estudiados es importante para justificar el empleo de dicha estrategia de medición. En otras palabras, saber que es lo que significan para las personas en nuestro estudio las categorías analíticas que empleamos es importante, no sólo en términos metodológicos, sino también potencialmente en aspectos substantivos.

Este ejemplo hipotético es el clásico de un libro de texto para la elaboración de cuestionarios, y en principios es relativamente fácil de solucionar. Sin embargo, el mismo problema se presenta cuando se estudian en sinnúmero de fenómenos sociales.

Considérese que se le pregunta a un número de personas sobre su estado de salud. ¿Tienen todas las personas entrevistadas la misma idea con respecto a que es estar sano o enfermo?. De manera similar, ¿qué tanto podemos asumir que los síntomas que se asocian con ciertas enfermedades sean concebidos y agrupados de maneras similares por grupos de personas diferentes? El objetivo de la investigación cualitativa es aclarar situaciones construyendo inductivamente tipologías analíticas (i.e., modelos conceptuales) a partir de la sistemática comparación de similitudes y diferencias de las diversas manifestaciones del fenómeno en cuestión.

Como buenos ejemplos de este más reciente esfuerzo metodológico tenemos el trabajo de Susan Weller (1983). Weller empleó la técnica de "Listados libres" para analizar las ideas que las personas en ámbito rurales y urbanos de Guatemala tienen con respecto a diversas enfermedades. Encontró que las personas de zonas rurales tienden a agrupar las enfermedades en términos de si éstas son consideradas "calientes" o "frías

Con mucha frecuencia que las personas urbanas. Estos resultados son sin duda importantes para la implementación de programas de salud en Guatemala ya que sugieren que se necesitarán estrategias de intervención diferentes en términos de cómo se definen los criterios de salud-enfermedad para la comunidades tanto rurales como urbanas. De manera similar Yoder (1995) estudió la manera en que nativos de Zaire en zonas rurales conceptual izan las enfermedades gastrointestinales. De interés para Yoder era entender la forma en que las personas toman decisiones para recurrir a tratamientos de medicina tradicional versus medicina occidental, basados en sus propias interpretaciones de las evacuaciones de sus hijos. Yoder pidió a una serie de personas que clasificaran en grupos diversos tipos de evacuaciones y que explicaran que harían en caso de que su hijo las hubiera producido. El resultado de su estudio fue un esquema que describe la manera en la que los síntomas de importantes padecimientos gastrointestinales son interpretados por las madres de los niños que padecen. De nuevo, siendo esto de gran utilidad para el diseño de intervenciones orientadas a mejorar el sistema de salud local.

Un trabajo similar, pero relativo a las actitudes y conductas relacionadas a la Malaria el de Isaac Nyamongo (1998) en Kenya, Nyamongo realizó entrevistas a profundidad con un número de personas representativas de la comunidad Abagusii, mismas entrevistas que tras codificarlas y analizarlas estadísticamente ofrecieron la posibilidad de elaborar una tipología de las diversas actitudes que las personas presentan ante diferentes manifestaciones de la sintomatología asociada médicamente a la Malaria.

Lo que estos estudios tienen en común es que exploran la manera en que las personas piensan, en base a su realidad cultural, con respecto a cuestiones de salud y enfermedad, y como éstas formas de pensar influyen en las decisiones que toman respecto a que hacer para mejorar su situación.

CONCLUSION

Los métodos y técnicas de investigación tradicionalmente denominados "cualitativos" han sido sujetas a importantes adelantos de sistematización y formalización. Dichas técnicas pueden ser de gran utilidad para elaborar modelos conceptuales que nos ayuden a entender las formas en las que las personas conceptualizan diversos aspectos de su realidad, en particular respecto a cuestiones de salud y enfermedad. Estos modelos conceptuales, debido a que son elaborados inductivamente de manera formal y sistemática., pueden -de hecho, -deben ser probados empíricamente por medio de los tradicionales procedimientos estadísticos para la prueba de hipótesis.

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Dr. Jorge M. Rocha
Universidad de Monterrey
Dept. Ciencias Sociales
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Revista de la Facultad de Salud Pública y Nutrición
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